Jordi

Jordi

El pasado mes de octubre, ADCA organizó en Ávila el I Congreso de la Práctica de la Obra de Antonio Blay. Durante tres días, la Universidad de la Mística se llenó hasta la bandera de los aproximadamente 300 congresistas que asistieron a conferencias, talleres vivenciales, comunicaciones orales, mesas redondas, exposiciones orales y a una representación teatral.

Me había incorporado al grupo de trabajo de organización del Congreso aproximadamente un año antes. He de reconocer, sin embargo, que no confiaba realmente en que el evento fuese a tener demasiado éxito. De hecho, recuerdo decirle a Jordi Sapés que dudaba mucho de que más de 50 personas fuesen a asistir al mismo.

Afortunadamente me equivocaba. Viví la preparación del Congreso de dos maneras muy distintas.