Autorrealización y Esfuerzo Destacado

Escrito por Ricardo Vidal

Últimamente, y también gracias a la facilidad de información de hoy en día, se ven charlas, conferencias y entrevistas a personas que han alcanzado una liberación interior; viven sin la identificación a un ego o personaje.

En general, y por lo que yo he podido ver, la idea central y siguiendo la línea filosófica del Advaita Vedanta, es la de que todo esfuerzo es producto del ego, que cuanto más nos esforzamos más nos alejamos de nuestro yo auténtico, la Vida es pura espontaneidad en el presente, y que la única manera de salir de nuestra esclavitud del ego es el darse cuenta de quien somos y de nuestras identificaciones.

Esta idea que comparto plenamente, puede llevar a un engaño, a un engaño que nos hacemos como ego o personaje: vivimos en un mundo de fantasía, de ensueño y en el cual, sino tenemos un enorme anhelo interior o bien, si la vida no nos castiga fuertemente, nos encanta este sueño, vivimos acomodados en el, no queremos salir de el, nos sentimos cómodos y como mucho hay un anhelo para realizarse en un lejano futuro, un ideal, una utopía.

Si además, se nos dice que todo esfuerzo es un alejamiento de mi mismo, que la realización es pura espontaneidad del Ser, ya tenemos la excusa perfecta para ir viviendo en mi película personal y no salirme de mi personaje; me digo a mi mismo que vivo la vida tal como viene, espontáneamente, y en realidad, lo único que hago es seguir un día y otro la mecanicidad establecida en mi subconsciente; y mecanicidad no es espontaneidad en el presente sino repetición inconsciente del pasado.

Es necesario para la mayoría de nosotros, un esfuerzo, constante, consciente y deliberado para superar y traspasar la cantidad de miedos y hábitos escondidos en nuestro subconsciente que nos esclavizan, y una vez estos hábitos sean vistos, la paz y realidad subyacente aparecerá, tal y como siempre ha estado y no habíamos visto.

Uno de los más grandes maestros y máximo exponente del Advaita Vedanta, Sri Nisargadatta Maharaj dice textualmente en su libro “Yo Soy Eso” (pág.243): “El propio acto de repetir, de luchar continuamente, de perseverar a pesar del aburrimiento, la desesperanza y la falta de convicción es realmente crucial. En si mismo no es importante, pero la sinceridad que lleva consigo es de la mayor importancia. Tiene que haber un empuje desde dentro, y un tirar desde fuera”.

El que “realmente” quiere algo, pone todos los medios a su alcance para conseguirlo; Es la Vida, la Conciencia o la Gracia de Dios que lo realiza.

No es criticable dejarse llevar y dejarse mecer por una vida de ensueño, de búsqueda de satisfacción y emociones, pero lo que es falso no puede perdurar y tarde o temprano algo no se ajustará a nuestras expectativas, y el sufrimiento aparecerá, lo cual es otra oportunidad, si aceptamos plenamente este sufrimiento, para profundizar e ir a un lugar donde las tormentas no llegan, como decía Blay: “Lo que no se aprende por discernimiento, se aprende por sufrimiento”, discernimiento que aparecerá en nosotros cuando pongamos toda nuestra alma en la Verdad; todo nuestro corazón, toda nuestra voluntad y toda nuestra conciencia.

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